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Alza en sueldo a maestros junto al cierre de otras 305 escuelas

San Juan, 27 ene (INS).- Al inicio del primer semestre escolar el pasado agosto se matricularon 346,096 estudiantes en el sistema público de enseñanza. Este mes semestre de enero, luego del paso devastador de los huracanes Irma y María, apenas quedaban 319,422 de la cantidad matriculada en agosto.

En apenas meses y en medio de una profunda crisis económica y social, el Departamento de Educación (DE) había perdido 26,674 estudiantes. El DE proyecta una pérdida similar -27,576- pero al año escolar 2021-2022. La migración, sostuvo el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, es un elemento que debe ser tomado en cuenta al momento de rediseñar al gobierno.

Este cuadro obligó, así como la junta de control fiscal, un replanteamiento de la estructura educativa pública y en su plan fiscal sometido al organismo apéndice este miércoles se espera reducir en $305 millones los gastos operacionales al presupuesto de 2022. El plan fiscal es a cinco años.

La extracción de fondos requirió la cirugía de las estructuras administrativas y lectivas, así como una realineación del componente burocrático para, además de cumplir con los requerimientos fiscales, redirigir el presupuesto hacia las necesidades educativas de los estudiantes.

En una mesa redonda con una docena de periodistas celebrada ayer en La Fortaleza, el gobernador y la secretaria de Educación Julia Keleher explicaron cada una de las fases que deben “transformar” al sistema educativo.

Además del incentivo de otorgar $1,500 al año en aumento salarial a los maestros, se elimina gran parte de la burocracia de la agencia. De 35 regiones educativas, se reduce a 7 (San Juan, Ponce, Mayagüez, Humacao, Caguas, Bayamón, Arecibo).

Se asignará, casi como se hiciera en la reforma de salud, una cantidad teórica de dinero de inversión por estudiante, unos $6,482, lo que parece, aunque no se dijo, un “capitation”. Esto permitirá que en la medida en que los estudiantes se muevan a otras regiones o escuelas, se llevan consigo la inversión que el estado hará en ellos. Cada región recibirá ese dinero, según la matrícula estudiantil.

Para el gobernador, la gran diferencia con este modelo es que es un “presupuesto vivo”, es decir, es flexible, no fijo e inmutable, y crece o decrece según las necesidades del sistema.

El estado ha determinado que el 59% de esa inversión por estudiante debe ser en enseñanza, el 12% en apoyo al estudiante, el 10% en comedor escolar, el 6.5% en administración, el 5% en transportación escolar, el 4% en operación y mantenimiento, el 2% en otros servicios de apoyo, y el 1.5% en administración general. Se invertirá 2,021 millones en esa tarea para el próximo año escolar.

Hay otra serie de cambios que acompañarán esta idea. Se proyecta una reducción de maestros de 7,343 maestros al 2022, de 32,119 actuales, en vista d ela reducción en la matrícula. Esto significa un aumento de 11.5 estudiantes por maestro a 14.2. Se incentivará la jubilación de maestros.

Ese giro solo podrá ser posible con la eliminación de 305 nuevas escuelas. De las actuales 1,110, se reducirá a 805. Los datos podrían verse más dramáticos d elo que son si no se toma en cuenta que ahora solo habrá dos niveles: primario y secundario, cuando en la Isla siempre ha habido tres niveles, incluyendo al intermedio, lo que hace tener más escuelas.

Y más aun, y ha sido históricamente una de las más fuertes deficiencias en el DE. Se proyecta una reducción en el personal administrativo en el sistema de 13,325 actuales a 9,354 al 2022.

El DE espera una reducción en nómina de $135.7 millones. Para el aumento salarial invertirá $38.6 millones.

Con estas únicas transformaciones ya el DE debe ser capaz de distribuir mejor sus fondos, ser más eficiente, tener mejor control de su inversión y mejorar la visibilidad y transparencia de sus datos y presupuesto, aseguró el gobernador.

Ese nuevo modelo permite un desglose detallado, aseguran, de la inversión que incluye el costo de operar la escuela, cuyo objetivo es lograr un nivel óptimo. Eso significa conocer la cantidad de estudiantes por escuela, con estándares, la cantidad de maestros, estudiantes por maestros, personal administrativo, necesidad de trabajadores sociales, consejeros, bibliotecarios, conserjes, y hasta guardias, compra de libros y material educativo, para los que se presupuesta una partida única de 636,885 dólares.

Es este detalle, indicó Keleher, lo que sorpresivamente nunca se había hecho en la Isla. Antes las escuelas pedían dinero y el nivel central buscaba para darlo, “a lo loco”.

Por otro lado, hay presupuesto destinado para el mejoramiento de las escuelas a través de la Omep de $51 millones para el nuevo año escolar.

El DE ha logrado, mientras, establecer unas métricas y unos mecanismos para evaluar los resultados de estas gestiones.

El presupuesto del DE debe fijarse para el 2022, luego de 303.4 millones en ahorros, en $2,281 millones, de los actuales $2,584 millones.

En el plan fiscal sometido a la junta de control, el DE destaca que su iniciativa tiene por objetivo desembarazarse de su estructura centralizada para redirigirse hacia las regiones y las escuelas (LEA-Local Education Agency), las cuales, con la autonomía delegada, pueden tomar sus decisiones según los parámetros que se le establecen.

El resultado de este “proceso de transformación”, como lo definió Rosselló Nevares, debe ser una mejor educación para los estudiantes. INS