enero 27, 2018 | Por Leoncio Pineda Dattari / Inter News Service
Violín de 289 años se escuchará en la Orquesta Sinfónica

Un violín Stradivarius de 289 años, mítico instrumento cuyo valor puede alcanzar los 30 millones de dólares, se podrá escuchar esta noche en concierto de la Orquesta Sinfónica en el que participa el sensacional violinista chino Angelo Xiang Yu. /Inter News Service

San Juan, 27 ene (INS).- Suman poco más de 600 en todo el mundo y el valor de uno de ellos puede alcanzar los 30 millones de dólares. Unos están en museos y apenas se han tocado en 300 años, otros han tenido la suerte de sobrevivir a un naufragio -como al del Titanic, en 1912- y algunos, como el del violinista chino Angelo Xiang Yu, recorren el mundo.

Son los míticos violines Stradivarius elaborados por el maestro italiano Antonio Stradivari, que se han transformado en los instrumentos más famosos del mundo.

Xiang Yu toca uno que data de 1729, y aunque lleva seis años disfrutando del instrumento y ofreciendo conciertos -se presentará con uno de ellos hoy, a las 7:00 de la noche, en la sala sinfónica Pablo Casals-, sigue impresionado por tener en sus manos un “Strad” de 289 años de historia.

“Un Stradivarius necesita ser interpretado por alguien que entiende su alma, porque no es solo una pieza de madera, es como un ser humano real que tiene sentimientos, temperamento y voz. Todavía puedo hacer que cualquier otro violín suene hermoso, e incluso he tocado muchos otros Stradivarius en el pasado, pero nada puede resonar tanto en mi alma como en este instrumento. Al igual que en el libro de Harry Potter, declaró: “La varita elige al mago”, indicó a Inter News Service (INS).

El músico chino, quien ya ha tenido experiencias con otra media docena de Stradivarius (entre ellos uno de 1666, el más antiguo conocido) y tocará este sábado “Fantasía Carmen para Violín”, de Pablo Sarasate, y “Tzigane, rapsodia de concierto para violin y orquesta”, de Maurice Ravel, considera que el violín es su “alma gemela y mejor amigo. Es una sensación increíble tener un instrumento que resistió la prueba de casi 300 años”.

Pero la magia del “Strad” tiene su precio para quienes buscan “poseerlo”: desde uno llamado del Titánic, porque sobrevivio al naufragio de 1912 y cuyo costo es de 1.7 millón de dólares, a otro que es conocido como El Mesías, de 1716, que se encuentra en un museo de Inglaterra y practicamente no ha sido tocado en 300 años.

El de Yu puede ser el violín que un comprador anónimo adquirió en la casa de subastas Christie’s en abril de 2007 por más de 2.7 millones de dólares.

El precio de los instrumentos para los músicos es una responsabilidad extra, considerando, por ejemplo, que los “Strad” pasan la mayor parte del tiempo en bóvedas.

De ahí que la violinista surcoreana Min Kym, quien sufrió el robo de un Stradivarius en la estación de Euston de Londres en 2011, respirara aliviada dos años después cuando el instrumento fue recuperado luego de que los ladrones, sin conocer lo que tenían en sus manos, intentaran venderlo por 125 dólares…

Sin embargo, los violinistas, conocedores de su leyenda, siguen admirando a los “Strad”, porque tocarlos es “una aventura” y se siente “como un caballo indomado”, “flotar en el aíre” o incluso “iniciar una relación”.

Para el músico chino (nació en Mongolia interior, a los cinco años ya tocaba el violín y a los 11 se mudó a Shanghai para iniciar una carrera profesional como violinista serio) esa relación con el violín comenzó pese a que ninguno de sus padres toca música, aunque descubrieron su talento antes de que pudiera hablar con fluidez.

“Cuando tenía tres años, podía repetir una canción justo después de escucharla en la televisión y también podía identificar 440Hz y 441Hz (el sonido que produce una vibración y que sirve para afinar) sin ninguna referencia del piano. Así es como comencé a tocar música. La razón por la que elegí el violín es porque es el instrumento más cercano a la voz humana”, asegura a INS.

Yu dejó atrás de niño las praderas interminables, las ovejas y caballos, así como las hermosas canciones folclóricas de Mongolia y llegó a Estados Unidos, “porque quería estudiar con uno de los mejores maestros del mundo, Donald Weilerstein, quien me enseñó no solo a tocar el violín sino también a ser un mejor ser humano. No me hubiera convertido en lo que soy hoy sin su inspiración”.

Stradivari elaboró decenas de violines -en la actualidad son llamados por los nombres de sus propietarios o sus historias-, y sólo cerca 650 sobreviven (algunos de ellos son la de época de oro del artesano italiano, entre 1700 y 1720).

Sobre el hecho de que los históricos violines se hayan convertido en una leyenda por sus exquisitas tonalidades, sigue el misterio.

Expertos hablan del clima (en Cremona, Italian, donde eran fabricados), las maderas o del trabajo de los artesanos.

Y es que a la hora de sentir el “Strad”, la magía y el encanto continúan intactos en está inigualable y fina máquina del tiempo.INS

Comments are closed
©2018 MPRnoticias. Todos los derechos reservados.  |  Desarrollo: DoceStudio.