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Sorprenden horripilantes asesinatos cometidos por personas con altos niveles de crueldad

Santo Domingo, 18 mar (INS).- Los asesinatos en los que los autores pretenden engañar con astucias a sus parientes y a los investigadores policiales son cada vez más comunes en el país, actitud reveladora de los niveles de crueldad, frialdad y premeditación con que actúan esos individuos, quienes en algunos casos hasta participan en los funerales, lloran y duermen en los hogares de los dolientes.

Otros continúan su vida normal como si nada hubiera ocurrido e incluso participan con los familiares en la búsqueda de las víctimas, cuando son declaradas desaparecidas.

El caso más reciente es el de la ciudadana dominico-española Ana Julia Quezada, acusada de asesinar al niño de ocho años Gabriel Cruz, el pasado 27 de febrero, fecha en que el infante fue dado por desaparecido en su lugar de residencia, al sur de España.

En la búsqueda del niño participó Ana Julia Quezada, quien la pasada semana confesó haberlo ultimado, luego de que el cuerpo fuera descubierto por las autoridades en el maletero de su automóvil.

El impactante suceso que acaparó la atención del mundo estuvo matizado por diferentes coartadas y estrategias utilizadas por la criolla, antes de ser descubierta, una de las cuales fue hacer aparecer una camiseta del menor en un lugar donde las autoridades habían realizado búsquedas e inventar historias a los familiares de su hijastro a los medios y a los investigadores de lo que hasta el 11 del mes en curso se trataba como una desaparición.

Un hecho similar ocurrió el pasado 23 de febrero en el municipio Ramón Santana, San Pedro de Macorís (Este), República Dominicana, cuando una mujer identificada como Ángela Álvarez (a) Lila, de 40 años, mandó a raptar, matar y desaparecer el cuerpo de su pareja, José Rivera Boyer, acciones que habrían sido cometidas por un grupo de hombres, quienes lo sepultaron en un cementerio de la zona, según las autoridades.

Rafael Vásquez Morla, Raymundo Salas, Juan Donato Santana Polanco, Lorenzo de la Cruz Mota y Zacarías de León Gorís habrían sido las personas contratadas por Ángela Álvarez, la que luego de ejecutadas las acciones descritas acompañó en todo momento a la madre de la víctima, Milagros Boyer, fingiendo estar preocupada por el paradero de su pareja, por lo que incluso encabezó jornadas de oración.

El 8 de febrero de 2018 fueron hallados por vecinos y en estado de descomposición los cadáveres de Reyna Isabel González y sus hijos, Ángela Bodden Encarnación, de seis años; Daniela Bodden Encarnación, de 13, y Rahamín Bodden Encarnación, de 11 años, en el sector Enriquillo del Distrito Nacional, hecho cuya autoría confesó haber cometido el esposo y padrastro de las víctimas, Víctor Alexander Portorreal, alegando problemas económicos.

Portorreal había dejado los cuerpos encerrados en su residencia casi una semana antes del hallazgo y continuó su vida de manera normal por ese período, tiempo en el que despistó a los parientes de las víctimas para que no los visitaran, e incluso realizó viajes de placer a la playa y jugó baloncesto con los amigos.

Los detalles del múltiple homicidio revelan que el asesino violó sexualmente a sus víctimas y que estuvo en la escena con una de ellas, a quien ultimó al día siguiente.

Otro caso fue el de la adolescente Emely Peguero, con cinco meses de gestación, ocurrido en agosto de 2017, donde sus principales acusados son su expareja, Marlon Martínez, y la madre de este, Marlin Martínez, quienes por varios días desviaron la atención de las autoridades, los medios y la sociedad dominicana que seguía con atención la búsqueda de la joven que había sido reportada como desaparecida en Cenoví, provincia Duarte.

Ambos se mostraron públicamente preocupados por Emely y se presentaron en la televisión, con muestras de tristeza, pidiéndole a la joven que dijera dónde estaba y que retornara.

Esa fingida actuación fue desmontada por un vídeo de una cámara de seguridad que mostraba al joven sacar de su apartamento lo que parecía ser el cuerpo de una persona y que motivó el apresamiento de ambos. El 31 de agosto el cuerpo de Emely Peguero fue hallado en La Guama, Cayetano Germosén, en Moca, provincia Espaillat (norte), dentro de una maleta.

En la actualidad están detenidos por el asesinato Marlín Martínez, Marlon Martínez y un hermano de esta, Henry Martínez.

Mientras la atención de la sociedad dominicana se concentraba en la búsqueda de Emely Peguero, pocas horas antes de que se hallara su cadáver, el 31 de agosto de 2017 fue encontrado el cuerpo de Dioscary Gómez, de 18 años, a un lado de la carretera en la comunidad La Ceniza de Cuesta de Can, Sierra Prieta del municipio Fantino, provincia Juan Sánchez Ramírez, con parte de sus extremidades superiores quemadas, luego de varios días desaparecida.

Por el hecho fue arrestado el padrastro de la víctima, Alberto Antonio Sánchez (Jojary), cuya imputación surgió días después del hallazgo, puesto que este se había mostrado como colaborador con las autoridades para hallar al autor del hecho, y en aparente solidaridad con los familiares de la joven.

Sin embargo, en menos de una semana se detuvo a Antonio Sánchez, y se le acusó de haber ultimado a la estudiante universitaria de psicología y haber tirado su cadáver en el lugar donde fue descubierto por lugareños. Sánchez habría cometido el crimen por celos.

1 septiembre, 2017: El cuerpo de la joven Rosalinda Yan Pérez, de 18 años fue encontrado enterrado dentro de una casa en construcción, ubicada en el municipio Nigua, de San Cristóbal. Fue hallada con las manos atadas y con un trapo rosa al alrededor de su cuello. Estaba desaparecida desde el pasado 26 de agosto.

Por el hecho las autoridades apresaron a Julio Luis García, alas “Ángel”, de 30 años, quien fue pareja de la víctima, y a Francisco Javier Peña, alias “Midiel”, de 38.

El 24 de mayo 2016: Las autoridades policiales y judiciales de San Pedro de Macorís hallaron tres cadáveres en una fosa en una residencia próximo al autovía del Este, crimen atribuido a una banda de asaltantes de autobuses y camiones que desaparecía a sus conductores luego de asesinarlos y después los vehículos eran vendidos en Haití. Los cuerpos eran de Gary Wilson Rodríguez Castro, Germán Arredondo y David Polanco.

El 4 de mayo, 1986, se descubrió uno de los crímenes más horrendos de la historia reciente del país. Un niño de 12 años, José Rafael Llenas Aybar, fue asesinado de 34 puñaladas en un supuesto acto ritual.

El homicida fue un primo hermano identificado como Mario José Redondo Llenas, conjuntamente con un cómplice de nombre Juan Manuel Moliné Rodríguez. Ambos fueron condenados a 30 años de cárcel. Redondo Llenas participó en la búsqueda del cuerpo del menor junto a los familiares y llevaba una vida normal. INS